Alternativas sencillas e ingeniosas

Afortunadamente, existen soluciones mucho más inteligentes para gestionar esta agua caliente sin dañar las tuberías ni desperdiciar energía.
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¡Déjalo enfriar y reutilízalo!
Una vez fría, el agua de cocción se puede usar para limpiar ollas y sartenes, desinfectar las superficies de trabajo o incluso quitar manchas de grasa de los platos. Consejo extra: ¡el agua de cocción de la pasta, rica en almidón, es maravillosa para revitalizar los suelos de baldosas!