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Dáselo a tus plantas.
Si el agua no contiene sal ni productos químicos, déjela enfriar y luego úsela para regar sus plantas de exterior. Esto les proporciona minerales y le ahorra agua potable.
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Limpia tus desagües de forma natural.
Para mantener las tuberías en buen estado, vierta regularmente una mezcla de agua caliente (no hirviendo), bicarbonato de sodio y vinagre blanco. Es eficaz, ecológico y seguro para los materiales.
En resumen
Verter agua hirviendo por el desagüe puede parecer inofensivo, pero esta acción daña las tuberías y perjudica el medio ambiente. Adoptar nuevos hábitos significa proteger tu hogar y, al mismo tiempo, contribuir al cuidado del planeta.
Así que, la próxima vez que vacíes una cacerola, ten a mano agua caliente: ¡aún puede serte muy útil!