Veamos algunas razones específicas por las que las almendras son tan buenas para el corazón.
Consumir almendras es bueno para reducir el colesterol.
Las almendras crudas con cáscara contienen nutrientes, minerales y ácidos grasos insaturados que protegen el corazón porque ayudan a reducir el colesterol.
Una revisión sobre los beneficios cardioprotectores de las almendras reveló que estas ayudan a reducir el colesterol LDL (colesterol “malo”). El colesterol de lipoproteínas de baja densidad es el tipo de colesterol asociado a las enfermedades cardíacas. Los investigadores han descubierto que las enzimas presentes en las almendras influyen en la síntesis de colesterol en el organismo.
Otros estudios han demostrado que las almendras previenen la oxidación del colesterol LDL, lo cual también es importante para prevenir enfermedades relacionadas con el corazón.
Las almendras son solo uno de los muchos alimentos que se pueden consumir para ayudar a reducir el colesterol.
Las almendras pueden ayudar a bajar la presión arterial.
Los minerales presentes en las almendras, como el magnesio y el potasio, tienen un efecto positivo sobre la presión arterial y contribuyen a mejorar la salud cardiovascular.
Un ensayo controlado aleatorio en el que participaron más de 80 adultos descubrió que consumir una porción diaria de almendras ayudaba a reducir la presión arterial y, al mismo tiempo, a perder peso.
Investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard afirman que el potasio y el magnesio son minerales esenciales para controlar la presión arterial. Una porción de 20 almendras contiene 139 calorías, 65 mg de magnesio y 176 mg de potasio. Por lo tanto, consumir almendras diariamente puede ayudar a cubrir las necesidades de magnesio y potasio.
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