Mi cumpleaños pasó en silencio.
Sin llamadas.
Sin mensajes.
Sin “mamá”.
Nada.
Al principio intenté justificarlo.
Debe estar ocupado…
Seguro lo olvidó sin querer…
Pero en el fondo…
sabía que no era así.
La llamada
Días antes, había intentado llamarlo.
Contestó una mujer.
No era su voz.
Sería mejor para todos si dejaras de llamar tanto —me dijo, fría.
Me quedé en silencio.
¿Quién habla? —pregunté.
Pero ya había colgado.
Esa fue la última vez que intenté.