El ácido cítrico y la protección de los riñones
Uno de los compuestos más estudiados del limón es el ácido cítrico. Este elemento tiene una relación directa con la formación de cálculos renales.
El ácido cítrico puede ayudar a reducir la cristalización de minerales en la orina, especialmente del calcio, disminuyendo así las probabilidades de formación de ciertas piedras en los riñones.
Diversos estudios observaron que las personas que consumían jugo de limón regularmente presentaban menos recurrencia de algunos tipos de cálculos renales. Esto ocurre porque el citrato ayuda a evitar que los minerales se agrupen y formen cristales.
Además, el ambiente ácido generado por el limón favorece la absorción de minerales importantes como:
- Magnesio
- Hierro
- Calcio
- Zinc
Por eso, tradicionalmente muchas culturas acompañan carnes, pescados o legumbres con limón. No era solo una cuestión de sabor.
Los flavonoides: la parte más desconocida del limón
Aquí es donde comienza la parte más interesante.
El limón contiene flavonoides como la hesperidina y la eriocitrina, compuestos antioxidantes asociados a la reducción del estrés oxidativo y la inflamación.