Vivir con propósito, no con miedo
El mensaje central para los hombres mayores de 60 años es claro: la vida no se define por tener o no una pareja, sino por la calidad de la relación que se tiene con uno mismo. Desde ese lugar, cualquier vínculo que se elija será más sano, más auténtico y más satisfactorio.
La verdadera madurez consiste en reconocer que el magnetismo personal nace de la confianza, la independencia y el propósito. Lo demás, incluida la compañía femenina o masculina, llega como consecuencia, no como necesidad.