
Un brote típico dura entre 7 y 10 días. Mientras las llagas cicatrizan, el virus permanece latente en el cuerpo y puede reactivarse ante ciertos factores desencadenantes.
¿Qué desencadena un brote?
Varios factores pueden reactivar el virus y provocar nuevas llagas:
- Estrés emocional o físico
- Exposición a la luz solar o a los rayos UV
- Cambios hormonales, como los que se producen durante la menstruación o el embarazo.
- Otras enfermedades, incluidos resfriados y fiebres.
- Sistema inmunológico debilitado, debido a tratamientos médicos o condiciones de salud.
¿Cómo se tratan los herpes labiales?
No existe una cura permanente para el herpes labial, pero los tratamientos pueden ayudar a controlar los síntomas y acelerar la curación:
1. Pastillas antivirales: Medicamentos como aciclovir, valaciclovir o famciclovir pueden reducir la duración y la gravedad de un brote, especialmente si se toman a tiempo.
2. Cremas antivirales tópicas: ayudan a aliviar los síntomas y pueden reducir la propagación del virus.
3. Analgésicos: Los medicamentos de venta libre, como el ibuprofeno o el acetaminofeno, o las cremas anestésicas, pueden ayudar a aliviar las molestias.
4. Bálsamos o cremas hidratantes: los productos calmantes para los labios pueden reducir la sequedad y aliviar el dolor alrededor de las llagas.