Las sardinas en lata son uno de los alimentos más completos y accesibles del supermercado. Son ricas en proteínas, calcio y ácidos grasos omega-3. Sin embargo, los especialistas en nutrición advierten que no todo es tan simple como abrir la lata y comer .
Hay algunos detalles importantes que pueden marcar la diferencia entre aprovechar sus beneficios… o consumirlas de forma poco saludable.
1. Cuidado con el sodio
Muchas sardinas enlatadas contienen sal añadida.
Esto puede afectar si se consume en exceso:
- presión arterial
- retención de líquidos
Recomendación:
- elegir versiones “bajas en sodio”
- no consumirlas todos los días en grandes cantidades
2. El tipo de aceite importa
Las sardinas pueden venir en:
- aceite vegetal
- aceite de oliva
- agua
Algunas opciones pueden tener grasas menos saludables.
Mejor opción:
- en agua o aceite de oliva