Las ollas arroceras no solo sirven para cocinar arroz; también sirven para preparar currys, guisos y otras comidas rápidas. De hecho, algunos modelos incluyen ajustes específicos para estos platos. Muchas también cuentan con funciones de cocción rápida e inicio diferido, lo que te da la flexibilidad de preparar comidas con poca antelación o programarlas con antelación para mayor comodidad.
El enjuague es imprescindible
Uno de los pasos clave para preparar un arroz excelente es enjuagar bien los granos crudos hasta que el agua salga clara. Esto no solo elimina el almidón de la superficie, lo que ayuda a evitar texturas pegajosas o gomosas, sino que también reduce los rastros de arsénico y limpia el polvo, la suciedad y los restos de salvado. "He visto cómo se cosecha el arroz en los campos y se procesa en las fábricas", dice Min Kim Bryant, analista de mercado de Consumer Reports. "Es la misma razón por la que lavo las frutas y las verduras; también lavo el arroz". Para las variedades más gruesas o fibrosas, como el arroz salvaje, el arroz para sushi o el arroz integral, muchos expertos también sugieren remojarlas durante unos 30 minutos antes de cocinarlas para ayudar a ablandar los granos y mejorar la textura final.
Dominando el arroz en la estufa
Independientemente de si tienes una olla arrocera o no, saber cocinar arroz en la estufa es una habilidad valiosa. Empieza por elegir una olla grande. "Mucha gente usa ollas pequeñas y luego se pregunta por qué se quema la base mientras que la parte superior queda cruda", explica JJ Johnson, chef y propietario de Fieldtrip, un restaurante especializado en arroz en Nueva York. "Eso sucede porque el arroz no tiene suficiente espacio para expandirse".