2. El procesamiento puede modificar algunos componentes
Para obtener leche en polvo es necesario someter la leche a diferentes procesos, incluyendo la eliminación de agua mediante calor.
Como sucede con muchos alimentos procesados térmicamente, este procedimiento puede producir ciertos cambios en algunos nutrientes y componentes de la leche.
Esto no significa automáticamente que la leche en polvo sea peligrosa. De hecho, sigue aportando nutrientes como proteínas, calcio y otros minerales, aunque su composición concreta dependerá del producto elegido.
3. ¿La leche en polvo no tiene grasa?
Esta es otra afirmación que suele generar confusión.
Existen diferentes variedades de leche en polvo: entera, parcialmente descremada y descremada.
La leche en polvo entera conserva una cantidad importante de grasa, mientras que las versiones descremadas contienen mucho menos.
Por esta razón, antes de afirmar que una leche en polvo «no tiene grasa», es necesario comprobar qué variedad estamos consumiendo.
4. ¿Qué ocurre con el colesterol oxidado?
Durante el procesamiento y almacenamiento de alimentos que contienen grasa pueden producirse procesos de oxidación. Este fenómeno ha sido objeto de investigación científica, incluyendo estudios relacionados con productos lácteos en polvo.
Sin embargo, pasar de esa observación a afirmar que consumir leche en polvo provoca directamente un infarto, un accidente cerebrovascular (ACV) o cáncer sería una conclusión demasiado contundente.
El riesgo cardiovascular depende de muchos factores: alimentación general, tabaquismo, actividad física, presión arterial, colesterol, diabetes, edad, antecedentes familiares y otros aspectos de la salud.
Por eso es importante analizar la dieta completa y no atribuir enfermedades complejas a un único alimento.