Nunca lo dijo en broma. Lo dijo como una advertencia. En una sola frase sobre mujeres, dinero y sentimientos, se reveló un mensaje más profundo.
No se trataba de arrogancia ni de superioridad. Apuntaba a algo más estratégico: cómo las personas se protegen en asuntos emocionales y financieros.
El amor, el ego y la supervivencia suelen entrelazarse de maneras complejas. Lo que parece honesto a veces puede hacer vulnerable a una persona en la situación equivocada.
La idea no es ocultarlo todo, sino comprender que no todo el mundo merece tener acceso total a tu mundo interior.