Un mini accidente cerebrovascular, conocido médicamente como ataque isquémico transitorio (AIT), ocurre cuando el flujo sanguíneo a una parte del cerebro se bloquea temporalmente. A diferencia de un accidente cerebrovascular grave, los síntomas de un AIT suelen desaparecer en minutos u horas y no causan daño cerebral permanente. Sin embargo, un AIT es una emergencia médica porque puede ser una señal de alerta temprana de que un accidente cerebrovascular completo podría ocurrir pronto, especialmente en las próximas 48 horas a 90 días.
A continuación, se presentan cinco síntomas importantes que los adultos mayores y sus cuidadores nunca deben ignorar.
1. Debilidad o entumecimiento repentino en un lado del cuerpo.
Uno de los síntomas más reconocibles de un mini derrame cerebral es la debilidad repentina, el entumecimiento o el hormigueo que afecta solo a un lado del cuerpo. Esto puede afectar a la cara, el brazo, la pierna o los tres.
Cómo podría verse
Un brazo se siente repentinamente débil o difícil de levantar.
Al caminar, siento una pierna pesada o inestable.
Entumecimiento u hormigueo en un lado de la cara.
Una sonrisa caída o una expresión facial asimétrica
Dificultad para sujetar objetos con una mano.
Aunque la debilidad dure solo unos minutos y luego desaparezca, nunca debe ignorarse.
2. Dificultad para hablar o comprender el habla.
Un mini derrame cerebral puede afectar temporalmente las áreas del cerebro responsables del lenguaje.
Síntomas comunes
habla arrastrada
Dificultad para encontrar las palabras adecuadas
Hablar en oraciones cortas o confusas
Dificultad para entender lo que dicen los demás.