Los cometas son viajeros espaciales formados por hielo, polvo y rocas. Se hacen visibles cuando se acercan al Sol, pues su calor sublima el hielo, generando sus famosas colas. Que uno de estos cuerpos pase cerca de nuestro planeta resulta fascinante... ¡y a veces da un poco de miedo!

Pero recuerda que no hay nada tan grande comparado con el Sol:
El Sol es una enorme bola de plasma que provee de luz y calor a la Tierra y al resto de planetas. Todo gira a su alrededor en una danza cósmica que define las órbitas y la vida tal y como la conocemos. Nuestra estrella es mucho mayor de lo que solemos imaginar.
Así es cómo podrías ver el panorama desde la Luna:
El cielo lunar es oscuro y la Tierra se ve como una gran esfera azul y blanca flotando en el vacío. Esta icónica imagen ha inspirado generaciones de científicos y soñadores. Desde la Luna, no hay atmósfera que difumine la vista, por lo que el contraste con el negro del espacio es muy marcado.

O en esta imagen, así verías la Tierra desde el planeta Marte. Aunque parezca diminuto, ahí está nuestro hogar lleno de vida.

Aquí estarías justo detrás de los anillos de Saturno: