Desde esta perspectiva te imaginas la majestuosidad de los anillos y, a lo lejos, el Sol iluminando todo. Si tuviéramos la suerte de contemplarlo en persona, nos dejaría sin palabras.

Y aquí justo en Neptuno, a 4 billones de kilómetros de distancia:
Este planeta gaseoso de color azul intenso está tan lejos que apenas nos llega luz del Sol. Sus fuertes vientos y tormentas lo hacen un lugar muy extremo y, por el momento, inexplorado por el ser humano de forma directa.

Volvamos un poco atrás. Aquí podemos ver el tamaño de la Tierra comparado con el tamaño del Sol. ¡Terrorífico, ¿verdad?!
Nuestro Sol tiene un diámetro de unos 1,39 millones de kilómetros, mientras que la Tierra solo mide unos 12.742 km de diámetro. La diferencia es tan abismal que podemos sentirnos muy pequeños en comparación.

Y aquí vemos el mismo sol desde la superficie de Marte: