Mejora tus platos e infusiones
¡Las flores de albahaca también son comestibles!
Espolvoréalo sobre tus ensaladas, platos de pasta o tortillas para darles un toque dulce y floral.
También combinan muy bien en una infusión relajante, ya sea solas o con menta y ralladura de limón.
En resumen: en la albahaca no se desperdicia nada.
Cada parte de esta planta es valiosa, desde la hoja hasta la flor. Al conservar las espigas florales, reduces el desperdicio, das sabor a tus platos, creas tus propios plantones y elaboras productos caseros naturales.
Así que, la próxima vez que florezca tu albahaca, recuerda: la naturaleza no hace nada por casualidad; incluso sus flores tienen un papel que desempeñar.