Se suele pensar que cuando la albahaca florece, «envejece» y que sus bonitas flores blancas deben cortarse rápidamente para conservar las hojas. Sin embargo, estas flores, que a menudo se desechan sin pensarlo dos veces, son verdaderos tesoros. No solo son comestibles, sino que también resultan muy útiles en el hogar y el jardín.
Antes de cortarlas y tirarlas al compost, descubre cómo darles una segunda vida a estas preciosas flores de albahaca.
El secreto oculto de la albahaca en flor
ca es una de las hierbas aromáticas más apreciadas en la cocina. Fácil de cultivar, fragante y abundante, realza los platos y llena el hogar con su aroma.
Sus tallos a veces presentan pequeñas espigas adornadas con delicadas flores blancas, que aparecen principalmente en verano.
Estas suelen cortarse para estimular la producción de más hojas, pero no es necesario desecharlas: estas flores poseen un aroma dulce con un ligero toque picante, ideal para uso culinario o decorativo.
Cómo cosechar y secar correctamente las flores de albahaca
En cuanto las espigas florales midan aproximadamente entre diez y quince centímetros, córtelas con cuidado con unas tijeras.
- Extiéndalas sobre una bandeja limpia, al sol, durante unas horas, preferiblemente en un lugar resguardado del viento.
- Déjelos secar completamente: cuando estén desmenuzables al tacto, estarán listos para usar.
- Guárdalas en un frasco hermético, lejos de la luz. De esta forma conservarán su fragancia durante varias semanas.
Consejo: evite guardarlos mientras aún estén húmedos, ya que podrían enmohecerse.
¿Qué hacer con las flores de albahaca? 4 ideas ingeniosas y naturales para evitar el desperdicio.