¿Puede crear un hábito poco saludable?
Algunos fisioterapeutas especializados en el suelo pélvico explican que el cerebro puede asociar determinados sonidos con la necesidad de orinar.
Si una persona acostumbra a orinar siempre al escuchar correr el agua de la ducha, podría desarrollar una asociación entre ambos estímulos.
Como consecuencia, algunas personas podrían sentir ganas de orinar simplemente al escuchar agua corriente.
No sucede en todos los casos, pero es una posibilidad que algunos especialistas consideran conveniente tener en cuenta.
¿Puede dañar las tuberías?
No.
La orina de una persona sana no suele causar daños en las instalaciones domésticas.
Las tuberías están diseñadas para transportar residuos mucho más complejos.
Lo importante sigue siendo mantener limpios los desagües y evitar acumulaciones de cabello, jabón u otros materiales que sí pueden provocar obstrucciones.
¿Es recomendable hacerlo en cualquier lugar?
Definitivamente no.
Aunque pueda no representar un problema importante en la ducha privada de una vivienda bien mantenida, no es una práctica recomendable en:
- Duchas públicas.
- Gimnasios.
- Piscinas.
- Hoteles.
- Vestuarios compartidos.
En estos espacios la prioridad debe ser siempre la higiene colectiva.