- No discutir ni confrontar
- Desecharlo
- Limpiar el área
- Ventilar tu hogar
- Continuar con tu vida normal
Nada más.
Conclusión
No porque exista “brujería real”, sino porque la tranquilidad mental es sagrada:
Si un objeto te genera desconfianza, incomodidad o miedo… no lo conserves.
Tu paz vale más que cualquier regalo.