En los estudios analizados, los participantes también experimentaron una disminución del colesterol LDL, lo que sugiere que el jugo de tomate podría ser una herramienta dietética útil en la prevención de enfermedades cardíacas.
Reducción del riesgo de enfermedades crónicas
La reducción del riesgo de enfermedades crónicas representa otro aspecto destacado. El licopeno se vinculó a una menor probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
El jugo de tomate contribuye al cuidado del corazón al reducir el colesterol LDL, impedir la acumulación de placa en las arterias y favorecer el flujo sanguíneo.
Existen indicios de que las propiedades anticancerígenas del licopeno podrían ser especialmente valiosas en la prevención del cáncer de próstata, aunque los expertos de VeryWell Health advierten que aún faltan más estudios en seres humanos para confirmar este efecto.