1. Marcilla
Es una de las marcas más populares en España y está presente en millones de hogares. Sin embargo, algunos especialistas señalan que sus mezclas industriales utilizan granos de distintas procedencias sin demasiada transparencia sobre el origen exacto.
Otro punto cuestionado es el tostado oscuro de algunas variedades, ya que puede aumentar la presencia de acrilamida. Además, el uso frecuente de robusta en mezclas económicas genera dudas sobre la calidad final del producto.
2. Nescafé Clásico
El café instantáneo sigue siendo muy consumido por comodidad y rapidez, pero el proceso industrial necesario para fabricarlo modifica considerablemente la composición natural del café.
Durante la producción se pierden antioxidantes y compuestos beneficiosos. Algunos análisis también encontraron presencia de ocratoxina A en cafés instantáneos económicos, una micotoxina asociada a problemas renales cuando existe exposición constante.
3. Nespresso
Las cápsulas suelen asociarse con lujo y calidad premium, pero también generan controversias.
Por un lado, distintas investigaciones cuestionaron la transparencia sobre ciertas prácticas laborales vinculadas a proveedores de granos en algunos países productores.
Por otro, algunos estudios indican que el café preparado en cápsulas puede contener mayores niveles de compuestos lipídicos como cafestol y kahweol, relacionados con aumentos del colesterol LDL cuando se consumen en exceso.
Además, existe una importante preocupación ambiental por el enorme volumen de residuos que generan las cápsulas.