Un soporte natural para la boca y los dientes

El secreto del clavo reside en su principal compuesto: el eugenol , una molécula con propiedades purificantes y calmantes.
Masticar uno o dos clavos de olor libera gradualmente estos aceites naturales, refrescando el aliento, calmando las encías sensibles y contribuyendo a una boca limpia y sana.
Consejo: Mastícalos suavemente después de las comidas. Su sabor intenso puede sorprender al principio, pero te acostumbrarás rápidamente, ¡y los resultados merecen la pena!