Se suelen añadir al vino caliente, la compota o los guisos por su cautivador aroma… pero ¿sabías que el clavo también es un excelente aliado para la salud? Estos diminutos capullos del clavo están repletos de beneficios. Ricos en antioxidantes y aceites esenciales, se han utilizado durante siglos en la medicina tradicional asiática y de Oriente Medio. Incluso hoy, sus virtudes naturales siguen sorprendiendo.
Un soporte natural para la boca y los dientes.

El secreto del clavo reside en su compuesto principal: el eugenol , una molécula con propiedades purificantes y calmantes.
Masticar uno o dos dientes libera gradualmente estos aceites naturales, refrescando el aliento, calmando las encías sensibles y contribuyendo a una boca limpia y saludable.
Consejo: Mastíquelos suavemente después de las comidas. Su sabor fuerte puede sorprender al principio, pero uno se acostumbra rápidamente, ¡y los resultados valen la pena!