Dormir separados NO reduce la intimidad
Esto sorprende a muchos, pero ocurre lo contrario:
- Las parejas que descansan mejor
- Tienen más paciencia
- Menos discusiones
- Mejor estado de ánimo
- Más ganas de compartir durante el día
Dormir bien mejora la relación.
La intimidad no depende de compartir colchón, sino de:
- Afecto
- Comunicación
- Tiempo de calidad
El cuerpo también decide
Después de los 50:
- Aparecen dolores de espalda, cadera, rodillas
- Cada persona necesita un tipo distinto de colchón
- Las posturas cómodas ya no coinciden
Dormir separados permite:
- Mejor postura
- Menos dolor
- Menos despertares nocturnos
No es egoísmo, es autocuidado.
Menos estrés, más bienestar
Dormir mal genera:
- Irritabilidad
- Ansiedad
- Cansancio crónico
- Problemas de memoria