LAS PODEROSAS HOJAS DE LAUREL
El titular es tentador: «Olvídate del bótox: el laurel alisa las arrugas de forma natural y eficaz». Si una hoja de cocina pudiera competir con un tratamiento médico que relaja los músculos y elimina las arrugas profundas, los dermatólogos recetarían infusiones en lugar de inyecciones. La realidad es más modesta, pero no por ello menos importante
El laurel (Laurus nobilis) contiene compuestos antioxidantes como flavonoides, taninos y ácido cafeico, además de aceites esenciales (eugenol, cineol). Estos ayudan a combatir el estrés oxidativo, una de las causas del envejecimiento cutáneo. Aplicado tópicamente, puede mejorar la hidratación, reducir la inflamación leve y, con un uso constante, suavizar ligeramente las líneas de expresión. Pero ojo: no paraliza los músculos como el bótox. Las arrugas profundas de la frente o las patas de gallo no desaparecerán con laurel.
Lo que sí puedes hacer es incorporarlo como un aliado natural a tu rutina facial, siempre de forma externa y con precaución. Aquí tienes tres recetas caseras.
Receta 1: Tónico facial antioxidante de agua de laurel
5 hojas de laurel secas
250 ml de agua destilada o hervida
Preparación: Hierve el agua, añade las hojas, apaga el fuego y tapa. Deja reposar hasta que se enfríe (aproximadamente 2 horas). Cuela y guarda en un frasco de vidrio con atomizador. Aplica mañana y noche sobre el rostro limpio como tónico. Refrigera y usa en el plazo de una semana.
Receta 2: Mascarilla de laurel y aloe vera (efecto calmante y revitalizante suave)
Infusión concentrada de hojas de laurel (4 hojas en 50 ml de agua, reducida a 30 ml)
2 cucharadas de gel puro de aloe vera