Escurrir: inmediatamente después de limpiar con el paño, usa la escobilla de goma. Comienza en la parte superior de la ventana y deslízala hacia abajo con movimientos suaves. Después de cada pasada, limpia el borde de la escobilla con una toalla seca para evitar rayas.
Toque final: termina limpiando cualquier resto de agua o rayas con un paño de microfibra seco, dejando las ventanas cristalinas. ¡
Con estos sencillos pasos, tendrás ventanas sin rayas en poco tiempo, y el trabajo se hará de manera rápida y eficiente!