El colágeno es un componente fundamental del tejido óseo, que ayuda a que los huesos no solo se mantengan fuertes, sino también flexibles y resistentes. Como resultado, la estructura ósea se conserva mejor con el paso del tiempo.
6. Pescados grasos.
Pescados como el salmón, la caballa y las sardinas aportan muchos beneficios para la salud ósea.
Aportan vitamina D, fundamental para la absorción eficaz del calcio. Además, el pescado contiene proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega-3, que favorecen la salud cardiovascular y ayudan a reducir la inflamación.
Si tu cuerpo tiene deficiencia de vitamina D, seguirá teniendo dificultades para absorber bien el calcio, incluso si tu dieta lo contiene en abundancia. Por lo tanto, consumir pescado azul entre dos y tres veces por semana es una excelente opción para la salud de los huesos y las articulaciones.