El descubrimiento que empeoró todo
Esa noche revisé cada hoja. Luz Elena me confesó que llevaban semanas hablándole de impuestos, riesgos legales y supuestos problemas con el título.
La habían asustado.
Días después, al consultar con una abogada —Jimena Castañeda— descubrimos algo peor: seis meses antes se había firmado un poder general a favor de Nahum.
Mi esposa no recordaba haber firmado eso con claridad. Probablemente la habían engañado entre papeles.
No fue improvisado.
Fue planeado.
La defensa empieza con calma
No grité. No golpeé.
Busqué ayuda.
Primero hablé con mi viejo amigo, el comandante Martín Arriaga. Luego con la abogada.
Durante las siguientes semanas trabajamos en:
-
Revocar formalmente cualquier poder previo.
-
Notificar a las notarías locales.
-
Crear un fideicomiso que protegiera la propiedad.
-
Reunir todas las pruebas documentales originales.
-
Instalar cámaras y cambiar cerraduras.