Abogados.
Notarios.
Y alguien más.
El final
A la mañana siguiente…
tocaron la puerta.
Mi hijo abrió.
Y se quedó helado.
Policía.
Un abogado.
Y la mujer del supermercado.
—Buenos días —dije tranquilo—. Creo que hay algo que debemos aclarar.
Abogados.
Notarios.
Y alguien más.
A la mañana siguiente…
tocaron la puerta.
Mi hijo abrió.
Y se quedó helado.
Policía.
Un abogado.
Y la mujer del supermercado.
—Buenos días —dije tranquilo—. Creo que hay algo que debemos aclarar.