Modo de preparación
Bate las yemas de huevo y luego agrega la sal, mezclando bien.
Modo de uso
Moja un algodón con la mezcla y colócalo sobre tu rodilla adolorida, utilizando la venda elástica para sujetar el algodón.
Deja el algodón en la rodilla durante dos horas y luego retíralo.
Aplica estas compresas al menos 4 veces al día.
Cómo funciona este remedio
La sal contiene un alto contenido de magnesio. Al ser absorbida a través de la piel, ayuda a reducir la inflamación de la zona, aliviando así el dolor.
Por su parte, la yema de huevo contiene proteínas y minerales que son capaces de penetrar la piel y fortalecer los tejidos, ligamentos y huesos de la zona afectada.
Recomendaciones
Otra opción útil para aliviar el dolor en las rodillas es aplicar compresas frías en la zona. Puedes colocar una bolsa de hielo en tu rodilla afectada de 4 a 5 veces al día. Esto puede complementar el tratamiento previo.
Además, puedes realizar suaves masajes en la rodilla con aceite esencial de mostaza. La mostaza es una especia que ha demostrado ser altamente efectiva para mejorar la circulación. Al estimular la circulación en la zona, esto te ayudará a reducir la inflamación y, por lo tanto, aliviará el dolor.