Receta del exfoliante de café:
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Ingredientes: Media taza de café molido (pueden ser los posos que quedan después de preparar tu café), 2 cucharadas de aceite de coco (o de oliva) y 1 cucharada de miel (opcional, para extra hidratación).
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Preparación: Mezcla todos los ingredientes en un bol hasta obtener una pasta homogénea.
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Aplicación: Con la piel húmeda (idealmente en la ducha), aplica la mezcla con movimientos circulares y ascendentes, prestando especial atención a codos, rodillas y muslos. Deja actuar 5 minutos y enjuaga con agua tibia.
Exfoliante de azúcar: El toque dulce para una piel extra suave
El azúcar es otro ingrediente fantástico para un exfoliante corporal casero. Sus cristales son más suaves que los de la sal (lo que lo hace ideal para pieles más sensibles o para el rostro, si se usa con mucho cuidado y granos finos) y se disuelven fácilmente con el agua.
Receta del exfoliante de azúcar:
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Ingredientes: Media taza de azúcar (blanca o morena), 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (o de almendras dulces) y unas gotas de tu aceite esencial favorito (lavanda, naranja, etc., opcional).
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Preparación: Combina el azúcar y el aceite en un recipiente hasta formar una mezcla granulada.
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Aplicación: Aplica sobre la piel húmeda con suaves masajes circulares. Concéntrate en las zonas más secas. Enjuaga con agua tibia y seca la piel con toques suaves.