Simplemente evite hacer ejercicio justo después de una comida pesada y limite el consumo de café o té antes de la sesión para disfrutar plenamente del momento.
En sólo una semana ya podrás sentir una mente más tranquila y una energía más fluida.
Porque en el fondo, a veces basta con un simple gesto para empezar a transformar el estado de ánimo.