Una repentina sensación de malestar… y un diagnóstico inesperado

Todo comenzó con un episodio pasajero de fatiga. En 2012, Lauren acudió al hospital con síntomas parecidos a los de la gripe. Pero los médicos pronto se dieron cuenta de que no se trataba de un virus estacional. Tenía síndrome de shock tóxico (SST) , una infección bacteriana poco común pero grave causada por el uso prolongado de tampones.
Lauren permaneció en coma durante varios días, debatiéndose entre la vida y la muerte. Al despertar, el diagnóstico fue claro: la infección estaba tan avanzada que fue necesario amputarle la pierna derecha para salvarla.
Una realidad difícil de aceptar
Recién salida del hospital, Lauren se enfrenta a otra batalla: reconstruir su vida mientras todo lo que conocía parece desmoronarse. El modelaje, sus sueños, su imagen… todo se pone en entredicho. A pesar del apoyo de sus seres queridos, atraviesa un período de profunda angustia, llegando incluso a contemplar el suicidio.