3. Incorporar el yogur natural
Ahora viene el ingrediente protagonista: el yogur que actuará como iniciador.
Para hacerlo bien:
Coloque el yogur natural en un tazón pequeño.
Agrega un chorrito de leche templada y mezcla suavemente.
Luego incorpora esta mezcla al resto de la leche.
Esto evita choques de temperatura y ayuda a que los fermentos se distribuyan mejor.
Mezcla con suavidad, sin batir demasiado, solo hasta integrar.
4. Llenar frascos de vidrio limpios y cerrarlos bien
Prepare frascos de vidrio esterilizados o muy bien lavados.
Reparte la mezcla en los frascos y tápalos. Esto ayuda a mantener el calor y evita la contaminación.
5. Guardar los frascos en una yogurtera o improvisar un ambiente cálido
Si tienes yogurtera, este paso será muy fácil.
Si no tienes, no te preocupes: hay muchos métodos caseros para mantener el calor.
Opciones:
Colocar los frascos dentro de una olla grande y envolverla con una manta.
Usar una caja térmica con una botella de agua caliente.
Encienda el horno durante 1 minuto, apáguelo e introduzca los frascos dentro.
Lo importante es mantener entre 40 °C y 45 °C durante varias horas para permitir la fermentación.
6. Dejar fermentar de 8 a 10 horas sin moverlos
Este es el paso más importante: