Este discreto protector vigila tu interior

En muchas tradiciones y leyendas populares, la lagartija se considera un verdadero símbolo de seguridad. Esta imagen está bien merecida: veloz, ágil e increíblemente resistente, personifica el arte de sortear amenazas y evitar peligros. Su presencia en el hogar puede interpretarse como una especie de barómetro energético . El hecho de que se anime a entrar suele indicar que la vivienda es un refugio cálido y apacible, y quizás incluso un lugar protegido de las malas influencias.