1. Ajo (Allium sativum)
El ajo es quizás la hierba más famosa del mundo. Históricamente, se ha utilizado en la medicina popular durante siglos. Al machacarlo o picarlo, el ajo libera alicina, un compuesto que contiene azufre y es conocido por su aroma penetrante. En aplicaciones tópicas, se ha utilizado tradicionalmente en masajes debido a su efecto calorífico y a sus potentes propiedades botánicas.
2. Clavo (Syzygium aromaticum)
El clavo de olor son los capullos secos de un árbol de la familia Myrtaceae. Es muy apreciado en aromaterapia y prácticas tradicionales por su aroma cálido, especiado y amaderado. Contiene eugenol, un compuesto que le confiere su aroma característico. En aceites de masaje, se suele utilizar para crear una sensación de calor, por lo que es popular en preparaciones tópicas para aliviar la tensión muscular.
3. El aceite portador
El aceite actúa como vehículo. Su función es extraer los compuestos liposolubles del ajo y los dientes de ajo y mantenerlos estables. El aceite de oliva es la opción más común debido a su alta estabilidad, su contenido de antioxidantes (vitamina E) y sus propiedades nutritivas para la piel. Sin embargo, también se puede usar aceite de jojoba (que imita el sebo humano), aceite de almendras dulces o aceite de semilla de uva.
La preparación: una guía paso a paso
Existen dos métodos principales para infusionar aceites: la infusión en frío (que tarda semanas) y la infusión en caliente (que tarda horas). En esta guía, nos centraremos en la infusión en caliente , ya que es más eficiente y permite un uso más rápido.