«La conciencia no depende del cerebro», concluyó Alexander al publicar su experiencia, «existe más allá del cuerpo y de la muerte.» Para la comunidad médica fue una bomba. Para sus defensores, fue la confirmación que esperaban.
El caso que nadie puede explicar: los ciegos que vieron
Entre todos los testimonios documentados por la investigación científica, hay uno que la neurología convencional no ha podido explicar satisfactoriamente y que merece un párrafo propio: el de los ciegos de nacimiento que, durante una experiencia cercana a la muerte, describieron visiones detalladas.
El neuropsiquiatra Peter Fenwick, consultor de la Universidad de Oxford, documentó el caso de un paciente ciego que llegó al hospital en coma profundo tras ser atropellado y sufrió un paro cardíaco en la camilla. Diez minutos después de que el electroencefalograma mostrara actividad neuronal nula, el médico inyectó adrenalina directamente en el corazón y logró reanimarlo. Cuando el paciente se recuperó semanas después, describió con precisión al médico que lo había salvado: su figura, el color de su pelo, el de sus ojos. Un hombre ciego de nacimiento, describiendo con exactitud a una persona que nunca pudo ver.
Los investigadores Kenneth Ring y Sharon Cooper documentaron 31 casos de ciegos de nacimiento o adquiridos tempranamente que reportaron visión durante ECM, en un estudio publicado bajo el título Mindsight. Para los investigadores, estos casos representan el argumento más difícil de rebatir para quienes sostienen que las ECM son simplemente ilusiones cerebrales: ¿cómo puede alguien que jamás procesó información visual «alucinarlo»?
La dimensión astral: ¿metáfora espiritual o descripción de algo real?
El concepto de «dimensión astral» tiene una larga historia en la tradición esotérica y espiritual de casi todas las culturas. En Occidente, la teosofía del siglo XIX lo sistematizó como un plano de existencia intermedio entre el físico y el espiritual, habitado por las conciencias de los fallecidos en tránsito. En Oriente, nociones equivalentes aparecen en el hinduismo, el budismo tibetano y diversas tradiciones chamánicas.