Ingredientes:
- 10 hojas frescas de diente de león
- 1 cucharada de aceite de oliva o de coco
- 1 cucharadita de cúrcuma (opcional, para potenciar efecto antiinflamatorio)
Preparación:
- Lava bien las hojas y tritúralas hasta obtener una pasta verde.
- Añade el aceite y mezcla hasta formar una crema espesa.
- Si lo deseas, añade cúrcuma.
Modo de uso:
- Aplica directamente sobre la zona afectada (rodillas, tobillos, músculos o golpes).
- Cubre con una gasa y deja actuar por 30 a 40 minutos.
- Repite 2 veces al día hasta notar alivio.
Beneficios:
- Desinflama articulaciones y músculos.
- Alivia golpes, torceduras y hematomas.
- Reduce el dolor de rodillas y codos.
- Regenera tejidos dañados.
- Ayuda en casos de artritis o artrosis leve.
También puede mezclarse con gel de sábila (aloe vera) para una textura más fresca y calmante.
Receta 5: Aceite macerado de diente de león (uso externo para masajes)
Ingredientes:
- 1 taza de flores y hojas de diente de león
- 1 taza de aceite de oliva o almendras
- 1 frasco de vidrio con tapa
Preparación:
- Coloca las flores limpias dentro del frasco.
- Cubre con el aceite hasta llenar.
- Deja macerar al sol o en un lugar cálido por 15 días, agitándolo a diario.
- Cuela y guarda en un frasco oscuro.