LOS HOTELES DAN UNA PISTA INTERESANTE
Hay algo que probablemente hayas observado en hoteles.
Con mucha frecuencia el papel higiénico está colocado con el extremo hacia adelante.
Además, el personal de limpieza puede doblar la punta formando un pequeño triángulo o una figura decorativa.
Hay una razón práctica.
Con el papel saliendo por delante, el extremo queda perfectamente visible y resulta sencillo dejarlo preparado para el siguiente huésped.
También transmite visualmente la sensación de que el baño acaba de ser organizado.
Por eso esta orientación encaja especialmente bien en hoteles y baños donde se busca presentación.
LA FACILIDAD PARA CORTAR TAMBIÉN IMPORTA
Muchos portarrollos incluyen una pequeña cubierta o borde superior.
Su diseño permite utilizar ese borde como apoyo mientras se tira del papel y se corta.
Cuando el rollo está orientado hacia adelante, el papel suele entrar de forma natural en esa trayectoria.
Tiras.
Sujetas.
Cortas.
Cuando está orientado hacia atrás, dependiendo del diseño del soporte, el movimiento puede resultar ligeramente menos natural.
No ocurre con todos los modelos.
Pero es otra razón por la que muchas personas encuentran más cómoda la posición por encima.
¿Y SI EL PORTARROLLOS ESTÁ MUY CERCA DE LA PARED?
En ese caso la diferencia se vuelve todavía más evidente.
Imagina que existen apenas unos centímetros entre el rollo y la pared.
Si el extremo cae hacia atrás, cada vez que quieras utilizarlo tendrás que introducir los dedos dentro de ese pequeño espacio.
Además, si el papel se pega ligeramente contra la pared puede resultar difícil encontrar la punta.
Con el extremo hacia adelante, ese problema prácticamente desaparece.
Por eso en baños pequeños o portarrollos instalados muy cerca de la pared suele resultar especialmente recomendable dejar el papel por encima.
EXISTE OTRO ERROR MUCHO MÁS IMPORTANTE QUE LA ORIENTACIÓN
Podemos pasar veinte minutos discutiendo si el rollo debe estar hacia adelante o atrás y olvidarnos de algo mucho más importante:
Dónde está colocado el portarrollos.
Un rollo mal ubicado puede resultar incómodo independientemente de su orientación.
No debería obligarte a girar excesivamente el cuerpo.
No debería estar tan lejos que tengas que estirarte.
Tampoco debería quedar en una posición donde constantemente reciba salpicaduras de agua.
La comodidad del baño depende mucho más de una buena ubicación que de la dirección del rollo.