La gota es un tipo de artritis que causa dolor repentino e intenso en las articulaciones. Si bien su tratamiento consiste en medicamentos como analgésicos, el estilo de vida de la persona puede ayudar a prevenir futuros ataques.
Los medicamentos más comunes, según el NHS , son los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno. Sin embargo, si la inflamación persiste, también se pueden recetar esteroides.
La gota es causada por pequeños cristales de ácido úrico (una sustancia química producida por el cuerpo) que se forman en las articulaciones y sus alrededores. La zona más afectada por la gota es la articulación del dedo gordo del pie. También puede afectar los tobillos, las rodillas, los dedos y las muñecas, los codos y la parte media del pie.
El ácido úrico aparece de forma natural en el organismo cuando las purinas se descomponen en productos de desecho. Algunos alimentos y bebidas ricos en purinas son: la carne roja, las bebidas alcohólicas, el pescado y el marisco, los champiñones y ciertas verduras como los espárragos, las espinacas y la coliflor.

Según la Clínica Mayo, a medida que la gota progresa, limita el rango de movimiento en las articulaciones.
Para un tratamiento exitoso es de crucial importancia buscar ayuda médica cuando aparezcan los primeros signos.