8 cosas que definitivamente no debes meter en el lavavajillas** (y por qué).

 

 

5. Cualquier cosa con etiquetas adhesivas
Todos hemos intentado frotar una etiqueta pegada al horno de un plato después de un ciclo de lavavajillas; es una pesadilla.
Cuando se exponen a altas temperaturas y agua, las etiquetas se desintegran, dejando un residuo pegajoso y persistente en los platos y dentro de la máquina. Peor aún, los fragmentos de papel y el pegamento derretido pueden obstruir el filtro de su lavavajillas, reduciendo drásticamente su eficiencia de limpieza. Terminará dedicando más tiempo a raspar los residuos que el que ahorró al usar la máquina.
Cómo cuidarlos: Siempre retire todas las etiquetas y pegatinas antes de cargar. Remoje las etiquetas difíciles en agua tibia con jabón para aflojar el adhesivo y use suavemente una cuchilla de afeitar o un raspador para quitar cualquier resto de pegamento.
6. Tazas y termos de viaje aislantes
Las tazas aislantes son fantásticas para mantener las bebidas a la temperatura perfecta, pero el lavavajillas puede dañar su mecanismo interno.
El calor intenso puede dañar el sello de vacío entre las paredes dobles, comprometiendo la capacidad de la taza para mantener la temperatura. Además, las tapas de plástico y los sellos de goma pueden deformarse o degradarse, lo que provoca fugas, y los detergentes fuertes pueden dejar un sabor u olor químico persistente dentro del recipiente.
Cómo cuidarlos: Lave a mano el cuerpo y la tapa con agua tibia y jabón, usando un cepillo para botellas para llegar al interior profundo. Seque al aire completamente con la tapa quitada para evitar moho y hongos. Siempre revisa las instrucciones del fabricante, pero lavar a mano es universalmente la opción más segura.
7. Utensilios de cocina de cobre
Las ollas y sartenes de cobre son impresionantes tesoros de cocina, pero son increíblemente delicadas.
Los detergentes fuertes y el calor alto empañarán rápidamente el hermoso acabado, volviéndolo oscuro y con manchas. El lavavajillas no puede proporcionar el cuidado específico necesario para mantener ese brillo pulido, y algunos detergentes pueden reaccionar químicamente con el cobre, causando picaduras o corrosión.
Cómo cuidarlos: Lavar a mano con jabón suave y agua tibia, y secar inmediatamente para evitar manchas de agua. Pulir regularmente con un limpiador específico para cobre o una pasta casera simple de jugo de limón y sal. 8. Porcelana antigua o valiosa
Si tiene porcelana de herencia o platos con delicados diseños pintados a mano, manténgalos lejos del lavavajillas.
La exposición repetida al agua caliente y a los detergentes fuertes inevitablemente desvanecerá esos hermosos diseños. La porcelana antigua también es mucho más frágil, lo que la hace muy propensa a astillarse bajo alta presión de agua. Además, el choque térmico de los cambios rápidos de temperatura puede causar grietas microscópicas en piezas antiguas.

 

 

 

⬇️Para obtener más información, continúa en la página siguiente⬇️

Leave a Comment