3. Vinagre blanco: ideal para zonas con agua
El vinagre blanco es ideal para zonas húmedas como estanques o bordes de piscinas. Rociar vinagre blanco en el perímetro de cuerpos de agua puede impedir que las serpientes se acerquen, ya que su olor fuerte y desagradable las disuade.
Rociar vinagre alrededor de los bordes de piscinas, patios y otros lugares puede ayudar a mantener a las serpientes alejadas, especialmente porque no les gusta cruzar superficies tratadas con esta sustancia ácida.
4. Aceites esenciales de menta, eucalipto y citronela
Las serpientes tienen aversión a ciertos aromas herbales y cítricos. Estos pueden utilizarse diluidos en spray para rociar áreas externas, plantas o senderos. No solo ahuyentan reptiles, también funcionan como repelente de insectos.
La menta, la citronela y el eucalipto son aromas que asociamos con limpieza o frescura, pero que en el mundo de los sentidos animales actúan como señales de retirada. Aplicarlos en spray, especialmente en los bordes de patios, plantas o senderos de uso frecuente, puede crear un entorno que las serpientes prefieran evitar.
5. Azufre en polvo: el más potente en exterior
El azufre es conocido por ser un repelente natural de serpientes. El producto se debe mezclar para rebajarlo debido al fuerte olor que tiene, el cual puede ser molesto para los seres humanos también. Con eso, se puede rociar el jardín y las entradas a la casa.
El azufre repele doblemente a las serpientes: por un lado desprende un olor que no les gusta y por otro les irrita al contacto. Se vende en polvo en ferreterías y tiendas de jardinería. Hay que aplicarlo con precaución, lejos del alcance de niños y mascotas.