La enfermedad renal depende de múltiples factores:
- genética
- diabetes
- hipertensión
- medicamentos
- hábitos de vida
- alimentación general
Hábitos que sí ayudan a proteger los riñones
Controlar presión arterial
Reducir exceso de sal
Mantener peso saludable
Dormir bien
Evitar fumar
Hacer actividad física
Realizar chequeos médicos
El verdadero problema no es un alimento aislado
Los riñones rara vez se dañan por “comer algo una vez”.
El riesgo aparece cuando:
- malos hábitos se mantienen durante años
- existe exceso constante
- no hay controles médicos