CONCLUSIÓN
Ciertos tipos de desayunos ultraprocesados, ricos en sal, azúcar y grasas industriales, pueden contribuir con el tiempo al deterioro de la salud renal y cardiovascular.
La clave no está en el miedo ni en eliminar alimentos de forma extrema, sino en construir hábitos más equilibrados y sostenibles.
Porque al final:
🩺 los riñones trabajan en silencio toda la vida… y muchas veces solo notamos su importancia cuando empiezan a fallar.