3. Dificultad para respirar o ronquidos repentinos
Aunque muchas personas lo asocian solo con el sobrepeso o el cansancio, los ronquidos fuertes y la sensación de falta de aire durante el sueño pueden ser síntomas de apnea del sueño, un trastorno que interrumpe el flujo de oxígeno al cerebro. Esta condición está directamente relacionada con un mayor riesgo de ACV y enfermedades cardíacas.
Por qué sucede:
Durante los episodios de apnea, la respiración se detiene momentáneamente, lo que disminuye la oxigenación de la sangre y obliga al corazón a trabajar más. Con el tiempo, esta sobrecarga puede dañar los vasos sanguíneos.
¿Cuándo debemos preocuparnos?
Debes prestar especial atención si estos síntomas se repiten con frecuencia o se acompañan de otras señales como mareos, visión borrosa, hinchazón en piernas o pies, dificultad para concentrarte o sensación de pesadez en el cuerpo. Estos pueden ser signos tempranos de un trastorno circulatorio o incluso de un riesgo de ACV.
No hay que alarmarse ante un episodio aislado, pero si ocurre varias veces a la semana, es importante consultar a un médico clínico o cardiólogo para realizar estudios de circulación, presión arterial y niveles de colesterol. Detectar a tiempo una deficiencia circulatoria puede prevenir complicaciones graves.
Qué podemos hacer para mejorar la circulación y prevenir riesgos
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Muévete con frecuencia: Evita el sedentarismo. Caminar al menos 30 minutos diarios estimula el flujo sanguíneo y fortalece el corazón.
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Cuida tu alimentación: Reduce el consumo de grasas saturadas y azúcares. Aumenta los alimentos ricos en omega-3 (pescados, nueces) y antioxidantes (frutas y verduras).
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Evita el tabaco y el exceso de alcohol: Ambos dañan las paredes de los vasos sanguíneos y reducen su elasticidad.