Consejo profesional: utilice fideos abundantes, como fideos de huevo, solo si los va a cocinar durante menos de 2 horas.
3. Pechuga de pollo deshuesada
Por qué: La pechuga de pollo magra se seca fácilmente. Después de más de 4 horas a fuego lento, se vuelve seca, fibrosa y dura.
Mejor opción:
Utilice muslos de pollo: son más grasosos, más tolerantes y se mantienen jugosos.
O cocine las pechugas solo durante 2 a 3 horas a fuego lento y luego revíselas con anticipación.
4. Verduras delicadas (calabacín, espinacas, guisantes, tomates)
Mejor opción:
Agregue las verduras delicadas en los últimos 30 a 60 minutos.
Bono: Conservarán el color, la textura y los nutrientes.
5. Rebozados fritos (pollo empanizado, aros de cebolla)
Por qué: cualquier recubrimiento crujiente se volverá blando en el ambiente húmedo de la olla de cocción lenta y no quedará nada crujiente.
Mejor opción:
Los alimentos se rebozan después de cocinarlos o se pueden utilizar como aderezo.
Prueba: hornear o freír al aire el pollo empanizado para servirlo sobre una salsa cocinada a fuego lento.
6. Albóndigas crudas (sin cocinar ni dorar)