EL TRATAMIENTO DE 10 MINUTOS ANTES DE ACOSTARSE
Toma un recipiente con agua y vierte diez litros de agua caliente. Asegúrate de que el agua esté lo suficientemente tibia como para tocarla.
Añade un litro de vinagre de manzana y un puñado de sal al agua.
Remueve para asegurarte de que la sal se haya disuelto por completo.
Sumerge los pies en el agua y mantenlos sumergidos hasta que se enfríe.
Al terminar el tratamiento, sácalos y sécalos.
Acuéstate, pero asegúrate de que tus pies se mantengan calientes durante la noche.
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Para ello, puedes usar una sábana o manta extra y asegurarte de que tus pies se mantengan calientes. Incluso si te levantas por la mañana, no camines descalzo por el suelo; mejor usa calcetines o incluso pantuflas.
Este método está pensado para aliviarle después del primer tratamiento. Repítalo a diario según sea necesario hasta que el dolor disminuya.