Ahí es donde empiezan los verdaderos problemas:
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Pérdida de control
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Mala evaluación de distancias
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Frenadas bruscas
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Cambios de carril inseguros
Todo por dejarse llevar por la presión del tráfico.
El truco que evita este error
La clave no está en ir más rápido, sino en tomar el control de la situación.
Cuando vas a adelantar:
1. Decide antes de moverte
No empieces la maniobra si no estás seguro de que tienes espacio y tiempo suficientes.
Revisa espejos, distancia y velocidad de los demás autos.
2. Mantén tu velocidad bajo control
Si un vehículo viene más rápido por detrás, no intentes competir.
Ese conductor ya decidió ir más rápido que tú. No tienes que imitarlo.