Los riesgos que conlleva la medicación en los adultos mayores son reales e importantes.
Ciertos medicamentos pueden aumentar la probabilidad de:
- efectos secundarios,
- interacciones,
- esfuerzo cardiovascular,
- y complicaciones,
especialmente cuando se utiliza de forma incorrecta o sin supervisión.
Pero las afirmaciones sensacionalistas basadas en el miedo a menudo simplifican en exceso realidades médicas extremadamente complejas.
Los pasos más importantes que pueden dar los adultos mayores incluyen:
- revisiones médicas periódicas,
- comunicación abierta con los médicos,
- seguimiento de los síntomas,
- hábitos de vida saludables,
- y nunca cambiar las recetas de forma abrupta sin la orientación de un profesional.
En lo que respecta a la salud del corazón, la atención médica informada, y no el pánico que se genera en internet, sigue siendo el camino más seguro.