¿El verdadero peligro? El sobrecalentamiento, sobre todo si el aparato está oculto bajo un cojín, ropa o encajado contra un mueble. Aunque estos incidentes son poco frecuentes, ocurren: por lo tanto, es mejor aplicar el principio de precaución, especialmente en presencia de niños o mascotas.
Tu factura de electricidad está aumentando… lenta pero seguramente

No es el factor más importante, pero cada vatio cuenta. Un cargador permanentemente enchufado supone un gasto innecesario de electricidad. En un hogar medio, esto puede suponer un ahorro de varios euros al año, o incluso más si se tienen varios dispositivos en modo de espera (teléfonos inteligentes, tabletas, altavoces inteligentes, cepillos de dientes eléctricos, etc.).
En un momento en que todos buscamos reducir nuestros gastos y nuestra huella ecológica, bien podríamos evitar este desperdicio discreto.
Un gesto ecológico muy sencillo