- Dejar los objetos de uso diario siempre en el mismo lugar.
- Evitar apuros al levantarse, banarse, cocinar o salir.
- Mejorar la luz en pasillos, cocina, bano y dormitorio.
- Revisar alfombras, cables y muebles que estorban el paso.
- Ofrecer ayuda puntual sin quitarle todas las decisiones.
Si una persona entre 70 y 80 anos todavia puede hacer varias de estas cosas, hay mucho para valorar. Y si alguna empieza a costar, no hace falta dramatizar: suele ser una senal para adaptar la casa, simplificar rutinas y pedir orientacion cuando corresponde.